
La semana pasada fueron miles los que salieron a las calles de la ciudad de Valdivia a protestar. Mucha gente bajo el mismo techo de la molestia por el fraude de la educación. Vemos muchas fotografías de la ocasión y en todas hay un ánimo de mostrar(nos) sin otra postura que siendo nosotros mismos.
Creemos, no obstante, que hay quienes están o quedaron aquel día en deuda. Dicen que Valdivia es una ciudad polo de desarrollo audiovisual. Que es centro creativo y que en ella abundan los individuos con miradas críticas y capacidades artísticas sin igual. Sin embargo, no se los vio en la marcha… nos preguntamos humildemente… ¿dónde estaban aquel día los audiovisualistas, cineastas y creativos de nuestra ciudad? ¿Dónde estaban las cámaras de aquellos cineastas y documentalistas reconocidos? Dónde estuvieron aquellos que salen en medios de comunicación local recibiendo premios, mostrando el inicio de sus rodajes, el avance de sus ideas, participando en talleres, hablando de próximos proyectos; que conocen los vericuetos del “medio local”. Aquellos que son figuras del Star System fluvial…
Dónde estaban? tal vez ronrroneándole al poder. Esperando la apertura de los fondos concursables; esperando el nuevo taller; la limosna municipal; el cariño indiferente del brazo paternal del estado; la luz del Festival; el abrazo repetido de los mismos en el café de siempre. La reproducción de sus ideas y de lo que ellos determinan original, novedoso, contestatario y relevante. Puede ser que estén en lo cierto. Pero cierto es también que la semana pasada no estuvieron. No marcharon. No grabaron. No se los vio. Este será un momento histórico que será recordado. Esta eferevescencia social no será olvidada y ellos no serán parte. No respondieron al llamado caliente de la sociedad toda. Al día en que salimos muchos… miles por algo mejor para todos los que vienen. Para todos los que están. ¿Y ellos? Preocupados del próximo medio en que les nombren…
En cambio, los (a sus ojos) marginales… Los “aficionados”, los perdedores, los que no saben, los ajenos, los no reconocidos, los cámaras movidas, los faltos de foco, los ingnorantes, los desconocedores del medio, los imberbes audiovisuales, los ridículos… Ellos SÍ estuvieron y será la mirada del amateur la que prevalecerá. La que ronda en las redes y la que nos muestra lo que fue, es y será la lucha de la gente común. La historia y la memoria de la gente común. La épica de quienes viven el día a día. Si eso no es documental son Uds. los que no saben nada.
Publicado en www.cinemasur.cl